Mostrando entradas con la etiqueta Ángel Revuelta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ángel Revuelta. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de mayo de 2013

¿Quién dice que los primeros años de nuestra niñez no cuentan?

Entrada extraída del Grupo privado de Facebook "Colonia Iberia" y escrita por Angel Revuelta.


¿Quién dice que los primeros años de nuestra niñez no cuentan?
Son los más importantes de nuestra vida, donde se forjan los sueños, donde recoges los frutos del amor de la familia, la amistad y el apego a todo cuanto te ha hecho sentir feliz.
A partir de esta edad tuve que alejarme, vivir fuera de tu entorno, pero grabé tu nombre en lo más profundo de mi corazón.
Se enredaron en mis ojos los verdes olivares, el color blanco de tus casas, las aceras limpias recién regadas, y el olor a humo de chimenea en invierno.
Nunca he olvidado esa época de mi vida, la mantuve conmigo acariciando cada vivencia que, como flores frescas,  he regado y cuidado para que nunca se marchiten.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Angel localiza a Don Rafael Arellano, el maestro.

Extraído de una publicación del grupo cerrado de Facebook "Colonia Iberia" escrita por Ángel Revuelta Toledano
Amigos míos, los que estuvimos en el colegio allá hacia los años 60 hasta los 70, ¿quién no recuerda a ese profesor (don Rafael) y a esa profesora Doña (Evelia) que luego fuese sustituida en clase de mayores (de niñas) por (Meme)?. ¿Quien no recuerda sobre todo a don Rafael con aquel palo de tres cuartas en lo alto de la mesa siempre en guardia para que no nos olvidásemos de él?, aquellos momentos que nos ponía en penitencia con los brazos en cruz y repasando la pared poniéndonos mirando hacia ella, que por cierto estaba forrada de madera hasta media altura; aquellas tardes soleadas de otoño y primavera en el que todos a voz alta solicitábamos ese paseo que nos impidiera pasar toda la tarde dentro de clase; esa petición de Reyes en la cual todos pedíamos una bicicleta y un balón de reglamento y luego nos daban un compás o una pelota de goma o una cartera; todo quedaba en una ilusión pero estábamos contentos mientras duraba.